Una vez que realizamos el reportaje pofesional al desdichado lucio, seguimos a lo nuestro. Montamos todo el tema y a esperar debajo de la encina, el hambre vino pronto y el vinito calló pronto, chorizo y queso fueron los manjares de ese día, todo aderezado con papas y demás guarrerías. Estuvieron duros los peces, aunque saltar saltaban los mu zorros.
Terminando la faena
Al final de la jornada cogimos tres carpas no muy grandes, pero tuvimos varias picadas que nos hicieron pegarnos largas carreras con un Toby que llegaba siempre veinte minutos antes que nosotros.
Indicios muchos y carpines como atontados en toda la orilla, muchos aficionados a los blases y un Oliventino que estaba un poco p'allá al que le extrañaba ver un tronco seco en medio del campo campo ¡¡. Estuvimos bien acompañados por millones de mosquinas que aunque inofensivas no te dejaban en paz las mu japutas. El día fue deleitado por una chiquilla que se quería poner morenita e hizo de la orilla su particular Costa del Sol. Los Alangeños deben de ser muy amables, pues nos dejaron un manojito de espárragos entre la maleza para ser recogidos por Juaqui..., ¡¡gracias, gracias, muchas gracias ¡¡.
Tuvimos tiempo para probar nuestro proyecto de tenderete para días de sol y da que nos va a quedar una jaima espectaculá. El Toby ha vuelto a perder el miedo al agua como se ve en la foto y a poco se cruza el pantano el peazo de negro zumbón.
Otra vez se nos echó la noche encima y llegamos a casa a las 11 por una equivocación mía en el itinerario, pero bueno todo sea eso.
¡¡ Un día perfecto para dos amigos perfectos ¡¡. Volveremos, mercece la pena volver a ver esta espectacular puesta de sol en Tierras Extremeñas ¡¡
















